Hood se propone como alternativa a las actuales antenas rígidas utilizadas en la prueba de resonancia magnética. Pensado para hacer menos traumática la experiencia a pacientes pediátricos, este sistema se adapta al cuerpo aprovechando una nueva tecnología para crear antenas flexibles y más ligeras. Además, el “caparazón” cuenta con iluminación propia, que por un lado informará al tecnólogo de qué parte está activa y por otro creará en el niño la ilusión de estar llevando un traje especial.

